Croquetas de garbanzo


Premio ADIDEA Ferran Adrià 2024 / Guillem Garcia Brustenga (Terrassa)


Ingredientes

20 g de arroz (integral para una textura más rica)
4 tiras de piel de limón (sin la parte blanca, para un toque cítrico fresco)
200 g de zanahorias frescas troceadas
2 dientes de ajo (para un toque más intenso y sabroso)
6 ramitas de perejil fresco (solo las hojas, para un color vibrante y sabor herbal)
400 g de garbanzos cocidos y escurridos
1 cucharadita de comino molido
1 cucharadita de curry en polvo
½ cucharadita de levadura química en polvo (para una textura ligera)
½ cucharadita de sal marina fina
1 pizca generosa de pimienta negra recién molida
2 huevos batidos (de corral para un mejor sabor)
200 g de harina de garbanzos (o pan rallado sin gluten si se desea una variación)
Aceite de oliva suave o aceite vegetal alto en oleico

Preparación:
Tritura el arroz junto con la piel de limón en un procesador o Thermomix durante 20 segundos a velocidad 10, hasta que obtengas una textura fina y homogénea. Este paso impregnará la masa con una base cítrica y ligeramente tostada. Añade al vaso las zanahorias troceadas, los ajos pelados y el perejil. Pica durante 5 segundos a velocidad 5, asegurándote de que los ingredientes queden bien integrados. Incorpora los garbanzos cocidos, el comino, el curry, la levadura, la sal y la pimienta. Procesa durante 20 segundos a velocidad 6. Baja los restos de las paredes con una espátula y mezcla nuevamente durante 10 segundos a la misma velocidad. La textura debe ser manejable, con pequeños trocitos que aporten carácter a la masa. Con las manos ligeramente húmedas, da forma a las croquetas. Pásalas primero por harina de garbanzos, luego por huevo batido y nuevamente por harina de garbanzos, asegurándote de cubrirlas bien para un acabado perfectamente crujiente. Calienta abundante aceite en una sartén profunda. Fríe las croquetas en pequeñas tandas hasta que estén doradas y crujientes. Retíralas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sirve las croquetas calientes, adornadas con unas hojas de perejil fresco y ralladura de limón para realzar los aromas.