Primeras preguntas

  • 01
    ¿Qué es la lactosa?

    La lactosa es un azúcar o disacárido que está presente en todas las leches de los mamíferos: vaca, cabra, oveja y en la humana, y que también puede encontrarse en muchos alimentos preparados. Es el llamado azúcar de la leche, (C12, H22,O11) disacárido natural compuesto de glucosa y galactosa.

     

  • 02
    ¿Qué es la lactasa?

    La lactasa es un enzima producida en el intestino delgado, que juega un papel vital en el desdoblamiento de la lactosa en sus dos azúcares simples glucosa y galactosa (proceso necesario para su absorción por nuestro organismo ya que éste sólo puede absorber azúcares simples). Si los niveles de lactasa son bajos o ésta no realiza bien su labor desdobladora, aparecen dificultades para digerir la lactosa.

     

  • 03
    ¿Qué síntomas intestinales directos provoca?

    Los síntomas se presentan frecuentemente después de la ingestión de productos lácteos y pueden ser:

    · Dolor abdominal.
    · Distensión abdominal.
    · Borborigmos.
    · Flatulencia.
    · Náuseas.
    · Vómitos.
    · Diarrea.
    · Estreñimiento.

     

  • 04
    ¿Todas las personas tienen los mismos síntomas?

    Además del nivel de lactasa intestinal, la variabilidad de los síntomas y su intensidad dependerá en cada individuo de varios factores .

    · Cantidad de lactosa ingerida.
    · Tipo de lácteo ingerido (leche, yogur, etc.)
    · Velocidad de vaciado gástrico.
    · Motilidad intestinal.
    · Macrobiota particular del individuo.
    · Capacidad absortiva de agua del colón.
    · Consumo simultáneo con otra comida.

     

  • 05
    ¿Qué otros síntomas inespecíficos puede causar?

    En algunos individuos pueden producirse  una serie de síntomas llamados sistémicos (van más allá del área intestinal) por la producción de metabolitos tóxicos como acetaldehído, etanol, péptidos, etc.:

    · Cefalea.
    · Fatiga.
    · Dolor muscular y articular.
    · Problemas cutáneos
    · Sequedad mucosas.
    · Úlceras bucales.
    · Nerviosismo
    · Úlceras en la boca.
    · Abatimiento y depresión.
    · Reacciones alérgicas.
    · Falta de concentración.

     

  • 06
    ¿A qué razas afecta más?

    Parece que existe una clara relación causa-efecto con el hábito de tomar leche. Aquellos pueblos que han sido tradicionalmente “ganaderos”, que se han alimentado generación tras generación de la leche de los animales, presentan menos casos de intolerancia a la lactosa que otros pueblos no acostumados a su consumo. La mayoría de la población mundial adulta tiene déficit de lactasa, excepto la población del norte y centro de Europa.

     

     

     

  • 07
    ¿Qué tipos de intolerancia hay?

    1. Hipolactasia adquirida o deficiencia primaria de lactasa
    (LNP Lactase-nonpersistence)

    CAUSA GENÉTICA, PROGRESIVA, NO RECUPERABLE

    Se produce una pérdida progresiva de la producción de la lactasa, y por tanto una pérdida gradual de la capacidad de digerir la lactosa. Suele darse a lo largo de la vida en ciertos grupos étnicos y tiene una causa genética. La personas con esta intolerancia van notando como la ingesta de leche les causa cada vez más síntomas. Más del 70% de la población mundial padece de esta intolerancia. Cuando es de carácter primario/genético no existe curación posible porque el individuo no recupera el enzima y los síntomas sólo se alivian con la suspensión de los productos lácteos en la dieta. La intolerancia a la lactosa no es peligrosa y es muy común en los adultos, quienes en su mayoría al llegar a los 20 años de edad muestran algún grado de intolerancia.

    2. Hipolactasia o deficiencia secundaria de lactasa
    OTRA CAUSA, TEMPORAL, RECUPERABLE

    La disminución de la producción de la lactasa es secundaria, ya que esta provocada por cualquier causa o enteropatía. Una vez la persona está curada y cuando la mucosa intestinal se ha regenerado, desaparece la intolerancia a la lactosa.

    Posibles Enteropatías:
    · Al principio el bebé sólo puede digerir el calostro (agua rica en proteínas, sales minerales y factores inmunológicos). Después éste calostro se va enriqueciendo con lactosa y lípidos hasta dar lugar a la leche definitiva. La leche de la madre se va haciendo más completa al ritmo de las propias enzimas del bebé. Es por tanto el organismo el que aumenta las enzimas según sus necesidades, pero un desajuste en este proceso es el que provoca esta intolerancia en el bebé, el bebé no dispone de suficiente enzima para digerir la lactosa que va ingiriendo.

    · Gastroenterocolitis infecciosa bacteriana.
    · Gastroenterocolitis infecciosa vírica.
    · Gastroenterocolitis infecciosa parásitos.
    · Enfermedad celíaca.
    · Enfermedad de Crohn.
    · Malnutrición por diarrea prolongada.
    · Malnutrición por anorexia o bulimia.
    · Síndrome intestino corto.
    · Síndrome intestino irritable.
    · Toma de ciertos antibióticos
    · Sobrecrecimiento bacteriano.

    3. Alactasia o deficiencia congénita de lactasa 
    (CLD Congenital lactase deficiency)
    GENÉTICA, DE NACIMIENTO, NO RECUPERABLE

    Esta es una forma rara de intolerancia, dónde el paciente presenta síntomas ya en la primera exposición a la leche materna. Esta provocada por un defecto genético a causa de una mutación autosómica recesiva del gen LCT que codifica la lactasa lo que provoca una enzima de actividad nula o mínima. Se han detectado muy pocos casos en el mundo, la mayoría de ellos curiosamente en Finlandia. Es imprescindible prescribir una dieta sin lactosa al lactante para evitar lesiones y complicaciones graves en su desarrollo.

     

     

  • 08
    ¿La intolerancia a la lactosa se puede considerar un hecho reciente?

    Hipócrates, considerado padre de la medicina y dietética moderna ya describió, en el año 400 A.C. una serie de síntomas intestinales en algunas personas después de consumir lácteos como leche y queso.

    Pero es en 1950, cuando el consumo de lácteos se estaba ya generalizando en el mundo, que aparecen los primeros casos médicos documentados de intolerancia a la lactosa.

     

     

  • 09
    ¿Existen diferentes niveles de intolerancia?

    La sensiblidad a la lactosa puede variar ampliamente, -algunas personas notan sus efectos de forma inmediata tras consumir pequeñas cantidades, mientras otras tienen un umbral de sensiblidad más alto y es más difícil de observar su relación causa-efecto. Dependiendo del nivel de intolerancia, cada persona tolerará una cantidad más o menos alta de lactosa al día. Hay personas que permanecen de forma asintomática toda su vida sino sobrepasan una determinada cantidad de lactosa al día. Así nos encontraremos con personas que toleran perfectamente los quesos (que contienen si son curados muy poca lactosa) o los yogures (dónde gracias a sus bacterias parte de la lactosa se ha convertido en ácido láctico) y en cambio presentan síntomas claros al ingerir un vaso de leche. Cada persona debe conocer cuál es su nivel de tolerancia. Ver termómetro de contenido de lactosa de diferentes alimentos en la sección El Semáforo. La sensibilidad puede también cambiar con el tiempo y con el estado general de salud. Un episodio agudo de diarrea, causada por una infección, puede reducir temporalmente los niveles de lactasa y hacer más sensible a la lactosa de forma temporal.

  • 10
    ¿Por qué es importante detectarla y tratarla rápidamente?

    Porque la lactasa es una de las enzimas intestinales más delicadas y vulnerables. Si seguimos tomando lactosa, se agrandará la lesión en la mucosa intestinal y se producirá un círculo vicioso: lesión de la mucosa/malabsorción de lactosa que será cada vez más difícil de solucionar.

     

     

     

  • 11
    ¿Es diferente la intolerancia a la lactosa de la alergia a la proteína de la leche de vaca o PLV?

    Aunque ambas dolencias tienen un mismo origen (la leche) no tienen nada que ver (La alergia a la PLV es reacción del sistema inmunitario ante la proteína de la leche). Eso explica que en el mercado podrás encontrar productos aptos para los intolerantes a la lactosa (leches, quesos sin lactosa, etc.) que en cambio no son aptos para los alérgicos a la PLV.

     

     

     

  • 12
    ¿Cómo vivir con la intolerancia?

    La falta de leche en la dieta puede producir falta de importantes minerales (Calcio, Fósforo, Potasio, Magnesio, Cinc y Hierro), vitaminas liposolubles (A, D, E, K) y hidrosolubles (B1, B2, B6, B9, B12 y C). Las complicaciones más comunes pueden ser la pérdida de peso y malnutrición. Por tanto, resulta esencial consumir otros productos ricos en estas sustancias que por suerte encontramos con facilidad.

    Fuentes alternativas de minerales:
    · Calcio: Pescado, espinacas, almendras.
    · Fósforo: Nueces, sardinas, huevos.
    · Potasio: Plátanos, pollo, aguacate.
    · Magnesio: Frutos secos, alubias.
    Fuentes alternativas de vitaminas:
    · A: Zanahoria, legumbres.
    · D: Organismo por el sol, hígado bacalao.
    · E: Aceites vegetales, frutos secos.
    · K: Tomates, apio, moras.

     

     

  • 13
    ¿Se toleran mejor los productos lácteos fermentados?

    Los productos lácteos fermentados, como quesos curados/semicurados, yogures, leches fermentadas, cuajadas, etc. son mejor tolerados porqué:

    1. En el proceso de fermentación los fermentos lácticos (bacterias como Lactobacillus bulgaricus y Sreptococccus thermophilus) hidrolizan la lactosa produciendo ácido láctico y reduciendo su presencia.

    2.  En el caso del yogur, los fermentos lácticos -están vivos en el producto final- al ser ingeridos continúan consumiendo la lactosa presente en el producto final, facilitando así la digestión de la lactosa presente en el yogur en los intolerantes a la lactosa.

    3. La consistencia o viscosidad de este tipo de productos ralentiza su digestión -retrasando el vaciado gástrico y modulando la motilidad intestinal- haciendo que la lactosa se libere más lentamente en el duodeno y haciendo que se mantenga más tiempo en el intestino delgado. Esta ralentización, hará que la lactosa presente esté más tiempo en el intestino en contacto la lactasa residual, optimizando su acción.

     

     

  • 14
    ¿Y si no quiero renunciar a los lácteos qué alternativas tengo?

    Si no quieres renunciar al sabor y propiedades nutritivas de la leche de vaca, desde hace unos años puedes encontrar en el mercado marcas de leche cuya lactosa se ha eliminado o hidrolizado previamente de forma parcial llamándose “bajas en lactosa” o total llamándose “sin lactosa”. Una oferta que se ha complementado con productos derivados lácteos como quesos en diferentes variedades -gouda, emmental, etc , yogures, batidos de sabores, nata, crema, etc.

    También puedes encontrar en la farmacia suplementos de lactasa en forma de pastilla/cápsula/gotas que te permitirán consumir productos lácteos. Se recomiendan para uso uso esporádico si comes fuera de casa y no estás seguro de si los platos contienen o no lactosa, cuando acudes a una cena de negocios, una celebración, etc. Estas pastillas lo que hacen es aportar a nuestro organismo la lactasa que necesitamos para desdoblar la lactosa de una comida en concreto, así que deberás de tomarla cada vez que hagas una comida porque su efecto es momentáneo. Su principal inconveniente radica en encontrar la dosis adecuada, ya que ésta siempre dependerá de varios factores (pregunta 4) pero especialmente de la relación que tengas entre tu nivel de lactasa intestinal y la cantidad de lactosa ingerida.

     

     

  • 15
    ¿Puede considerarse una enfermedad?

    Teniendo en cuenta que sobre unas 2/3 partes de la población mundial, es decir la mayoría, padece esta intolerancia, no la deberíamos considerar una enfermedad, sino una incapacidad en la digestión del azúcar de la leche.

     

     

  • 16
    ¿Qué es leche y qué no?

    La definición de leche es “la secreción de las hembras de mamíferos, cuya misión es satisfacer los requerimientos nutricionales del recién nacido en sus primeros años de vida”.

    En la reglamentación de nuestro país la denominación “leche” sólo puede hacer referencia a la “leche de vaca”. Para referirnos a la leche de otros animales deberá designarse específicamente el nombre de la especie: “leche de oveja”, “leche de cabra”, “leche de búfala”, “leche materna”.

    Las bebidas vegetales (soja, arroz, avellanas, avena, chufa, etc.) no pueden publicitarse nunca como leches, si no como bebidas vegetales. A excepción de la “leche de almendras” por su tradicional e histórica denominación en nuestro país.

    Para que a la leche se la continúe denominando “leche” sólo se autorizan determinados tratamientos industriales:

    · Modificación grasas.
    · Adición de vitaminas y minerales.
    · Adición lactasa.

    Cualquier otro tratamiento, no permitirá su denominación como “leche”, pasándose a denominar “preparado lácteo” o “bebida láctea”.

     

  • 17
    ¿Cuánta lactosa hay en la leche?

    La lactosa es el segundo componente de la leche después del agua. El porcentaje de lactosa presente -como del resto de componentes- variará en función de la raza de la vaca, de cómo se alimentó, del tratamiento químico al que se ha sometido, etc. En su composición debemos diferenciar entre:

    · Agua 87%
    · Extracto seco (Azúcares, grasas y proteínas) 11%
    · Minerales y vitaminas 2%